Jueves, 9 de julio de 2009

Este jueves de julio pasará a la historia de mi vida como el día que nunca llegué a vivir. Crucé la línea internacional del tiempo en un vuelo de oeste a este. Partí el día ocho de julio y, después de solo trece horas de viaje, llegué el día diez.

Este viaje mío tiene de todo, incluso viajes en el tiempo.